sábado, 24 de mayo de 2014

Haya: “Que cada aprista sea defensor de la unidad del Partido”


(EBlog (Lima/30/mar/2014)  En una primera carta testamento con  fecha el 06 de diciembre de 1965, el jefe del Partido Víctor Raúl Haya de la Torre envió a la militancia a través de su secretario Jorge Idiaquez, su voluntad póstuma, antes de ingresar a una riesgosa intervención quirúrgica, que  superó exitosamente.  En ella menciona su deseo de que el partido mantenga una fuerte e indestructible unidad.  Aquí  parte de sus palabras.

“El aprismo debe ser siempre el gran movimiento de la democracia  y de la justicia social en el Perú, para que así sea debe mantener firme e indestructible su fraternidad  y su disciplina. Y para que así sea, todos y  cada uno deben cooperar a este gran propósito sacrificando todo individualismo e interés personal.  El aprismo no debe repetir la historia de los partidos peruanos que han muerto con sus fundadores.

Por fortuna nuestro movimiento mantiene siempre vigente su doctrina, su programa y su línea de acción.  La evolución del mundo y el acontecer americano nos han dado la razón.  Y esto  es bastante garantía para la supervivencia del aprismo como el movimiento campeón de la gran transformación peruana y continental.  Lo que importa  es realizarla  ésa es la misión histórica de cada aprista.

Yo espero,  y así muero tranquilo, que la línea política seguida, se mantenga, que la coalición del pueblo continúe dando leyes a favor de la defensa de la democracia social; del Perú provinciano, de los trabajadores, de nuestras masas indígenas y de nuestra juventud.  Porque esos son los grandes objetivos del partido y para lograrlos se constituyó la coalición del pueblo.

En esta carta deseo también  que recuerdes a los compañeros que cooperen a  mantener e impulsar la acción social del partido, sus academias, sus escuelas, sus comedores, sus cooperativas, sus organismos infantiles  y juveniles. Y que cada aprista sea un activo mantenedor de la unidad.  De esa unidad que hemos defendido siempre  y en la que hemos visto  y vemos el poder del aprismo.

Y defender este principio: que formamos un partido de hombres libres en el cual su línea, su doctrina, su política, las señalan sus integrantes en sus Congresos  y Convenciones.  Quien quiere ser aprista debe adherirse democráticamente a estas normas. 

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* Fuente: Los Últimos días de Víctor Raúl

  Autor: Wilber Bendezú Carpio

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