(Lima/11/jul/2013) Las manchas solares AR 1785 y AR 1787 apuntan
hacia la Tierra. Aunque parecen tranquilas, ambas tienen un campo magnético
inestable cargado de energía para lanzar fuertes llamaradas y si se decidieran
a hacerlo nos tendrían fácilmente a tiro.
Son tan grandes que pueden ser visibles desde nuestro
planeta con sencillos telescopios de aficionados habilitados para observar el
Sol. La primera tiene un diámetro superior al de once Tierras, según informa
SpaceWeather.
El tamaño de AR 1785 es gigantesco, uno de las más grandes
de los últimos tiempos, pero no llega a superar a la mancha solar AR 1726 que
creció desmesuradamente el pasado abril hasta medir más de 150.000 km, una
docena de veces el diámetro de nuestro mundo.
Otra región que captó
la atención de los científicos de la NASA por su descomunal tamaño fue la AR
1678, que apareció el pasado febrero. Captada por la cámaras del Observatorio
de Dinámica Solar (SDO), una sonda destinada al estudio del Astro rey y el
clima espacial, la mancha podría «tragarse seis planetas como la Tierra».
Las manchas solares se forman a partir de los campos
magnéticos cambiantes en la superficie del Sol y son más frías que el material
circundante solar. El Sol se encuentra en la actualidad en medio de una fase
activa del ciclo solar 24. Sin embargo, está siendo más tranquilo de lo que los
astrónomos esperaban. Por ahora.
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