(EEUU/03/2013) Especialistas de la Universidad de Iowa (EEUU),
han comprobado que los bebes que juegan con los alimentos inconsistentes
adquieren un mayor gusto por la exploración y aprenden más rápido sus primeras
palabras, especialmente cuando lo hacen sentados en una asiento de patas altas.
Al contrario de lo que los mayoría de los padres que pierden
la paciencia mientras ven a su bebé comer, es beneficioso que los pequeños
manoseen y se embadurnen con la comida antes de llevársela a la boca.
Las investigaciones previas demostraron que los bebés
aprenden con mas facilidad cuando juegan con objetos sólido, ya que su forma
inmutable facilita a su identificación.
En este estudio, por el contrario, los autores buscaron analizar la
manera en que los bebés de 16 meses de edad reconocen los objetos en estado
líquido y cómo logran diferenciar la lecha del pegamento, por ejemplo.
Al hacer una prueba a bebés a este tipo de alimentos y les animaron
a jugar con ellos, para en una segunda etapa comprobar si eran capaces de
identificarlos y nombrarlos a través del sonido que les había sido
asignado. Los resultados mostraron que
los niños interactuaron más con los alimentos eran más hábiles a la hora de
identificarlos por su textura y nombrarlos que los que se sentaron en otros lugares,
ya que allí los niños se sienten más predispuestos a experimentar.
En vista de los resultados, los científicos recomiendan a
los padres fomentar la exploración del bebé en cualquiera de sus entornos
conocidos, incluido el momento de sentarse a la mesa, ya que alimentos como el
puré, el pudín, el zumo y la sopa aportan información clave para estimular su
desarrollo cognitivo.
El espectador en línea blogspot.com

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